Otros países, otras prioridades. Alemania y DS3

Siempre que viajo, ocurre lo mismo: Es mas caro el trayecto Aeropuerto-Circuito que el billete de avión. Superado el trauma inicial, y sobre todo, asimilado, la solución mas común es alquilar un coche para llegar y moverte hacia tu destino.

Esto conlleva dos cosas, de repente te encuentras en un coche nuevo y ajeno y en una tierra donde las costumbres son distintas y hay que adaptarse muy rápido.

Esta vez ha tocado Alemania y un Citröen DS3.

Empecemos por las carreteras. No son de peaje, ni hay que pagar viñeta. Ojo con esto a la hora de saltar entre países.

Tenemos la costumbre de alabar a todo coste el sistema viario Alemán. Y si bien es cierto que tiene un mantenimiento mayor que el Español, lo que son las carreteras y algunas conexiones, a mi modo de ver están a la par y en muchos casos, las españolas ganan, sobre todo en el sistema secundario.

Particularidades de las carreteras alemanas: Radares.

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Radares en Europa

La densidad de radares es altísima sobre todo comparada con España. Y esto unido a dos factores más que son el bajo número de señales de velocidad en las carreteras y la posibilidad de circular sin límite, hace que circular se convierta en un ejercicio de lo más estresante como vamos a ver a continuación.

El tema de la señalización tiene puntos curiosos que se ven potenciados por la forma de vida alemana. Uno de ellos es que las poblaciones son en su mayoría como las aldeas gallegas, ves un cartel, pero no hay casas. Esto unido a que no hay circunvalaciones en el sistema secundario hace que la cosa se vaya complicando ya que tienes que atravesarlas si o si pero sin tener ni idea cuanto de dentro estás en la población.

Le sumamos que por las noches, hay que circular a 30 por algunas poblaciones y que no hay señales de ir a 50. Los carteles, cuando los hay, son del tamaño de un plato de comida, tanto en secundarias como en autovías. Por todo ello, los fabricantes Alemanes se han afanado tanto en hacer sistemas que recuerdan el último cartel que han visto de velocidad, o mostrarte la velocidad del tramos mediante GPS.

De verdad que al cabo de un rato no tienes ni pajolera idea de a qué velocidad puedes ir y a cuál no.

Garantizando la continuidad de la industria

Por lo menos la de frenos, ya que para colmo tienen el síndrome de “seguridad máxima” de manera, que no es extraño ir por una carretera de 100 y a una mínima curva, que marquen un 40 o un 30.

Eso es tan común como que después de un tramo sin limitación de velocidad vas a encontrarte en menos de 300 metros los carteles de 120, 100 y 80 seguidos uno detrás de otro. Lo curioso es que no siempre hay una salida o un motivo claro para esta secuencia.

En este caso, que fue el que pude grabar, que es debido a una salida (que la mayoría son super cerradas y bruscas). La señal de 120 está algo más lejos de la de 100. La distancia “normal” de las señales es de la de 100 a la de 80.

Como la gente está curtida a base de contribuciones al estado en forma de autoretratos, realmente frenan y lo respetan. Y además apuran, clavando bien frenos. Hay que tener mucho cuidado con esto. Por cierto. Mucho ojo a los espejos. Te puede aparecer un coche de la nada por detrás.

El Citröen DS3

Quiero echarle un vistazo al coche. No esperes curvas ni imágenes épicas con drones. Mi objetivo es ver las disposiciones particulares de el coche que afectan al conductor y a un uso general.

La unidad que me entregaron en el alquiler es un DS3 Puretech 82 So Chic de color gris. Esto significa que se trata de un tres cilindros. Si te soy sincero, al principio ni me fijé en este detalle, lo que al arrancarlo me hizo pensar “este coche suena raro…no va bien el motor”
Principalmente por dos motivos. Uno, que daba una sensación de calarse al realizar maniobras, y la segunda, porque tiene el sonido electrónico, es decir, el equipo de música hace ruido de motor para que sea mas “deportivo” cosa que no cuadraba mucho. Escucha el audio desde fuera y desde dentro.

En persona se nota mucho más el efecto, ya que es principalmente por debajo de 1Khz y lo que hace es que te retumbe en la cabeza.

Coche Francés en tierras alemanas.

Y se nota que es forastero. Se trata de una versión bien equipada y aún así ya le detecto el primer síntoma de no estar diseñado para este entorno: Un mínimo detalle, es que para ser un alto de gama no tiene asientos calefactados. Oye, dirás que aquí en España no hace mucha falta, pero por allí arriba, se agradece una barbaridad y este ha sido el primer coche no alemán de alquiler que cojo y curiosamente no lo trae. Pero vamos, como digo, detalle menor.

Del asiento y la posición de conducción tengo que decir que mi valoración final fue “no me gusta”. Traté de poner todo lo ajustable a mi gusto y no terminé de estar cómodo, no es un potro de tortura pero no llegué a estar lo cómodo que cabría esperar. Una de las cosas que peor llevé fue la falsa sensación de agarre de los asientos, ya que si bien visualmente tienen pinta de recoger y envolver, al sentarte, te das cuenta de que el culo tiene forma redonda y que los laterales están muy lejos, vamos, que no rellenaba el asiento. Esto hacía que me sintiese todo el rato suelto en el asiento. Y mi pensamiento era “¿si yo no lo relleno, cómo irá una chica?”
Los asientos traseros quedaban altamente comprometidos con la posición de los delanteros, es decir, que una persona como yo conduciendo, llevaría a un pasajero torturado, tanto por espacio de piernas, como por altura de techo.

Otra cosa que me martirizó mucho en el viaje fue el apoyabrazos derecho. En autovía podía ser cómodo, pero maniobrando el codo me chocaba ocasionalmente. Dificultaba mucho coger la palanca de cambio y lo peor de lo peor es que tapa el freno de mano, con lo cual tienes dos opciones: Haces contorsionismo para meter la mano y tirar de él poniendo en riesgo la salud de muñeca y codo… o puedes levantar el apoyabrazos y darte cuenta que se bloquea justo en el hueco que necesitas para tirar. Osea, que puedes coger la palanca, pero no tirar, porque si de nuevo fuerzas la postura y lo haces…te llevarás un buen golpe en el nervio de la risa del codo.

El interior es bonito pero pensado para alguien más preocupado por la estética que por el hecho de conducir, ya que hay que acostumbrarse a los reflejos de los salpicaderos con acabado brillo. Otra cosa que me llamó mucho la atención fue la pantalla del navegador, que a pesar de ser grande y dominante, no era táctil, y encontrar el modo de hacerla funcionar no fue una cosa rápida, ya que los botones estaban bastante distantes, con el climatizador por medio.

El cuadro de mandos, tenía lo clásico, quitando que la información de viaje, del ordenador de abordo con las distancias y el consumo instantáneo (que lo uso mucho) era solo visible en la pantalla del navegador, apartando la mirada de la carretera y solo se mostraba por cortos periodos de tiempo.
El volante, con unas incrustaciones metálicas, me dio la lata todo le viaje, ya que esa parte de la palma de la mano la llevaba siempre congelada y ya no sabía cómo ponerme para sujetar el volante e ir medianamente cómodo.

Para acabar con el interior, la luz de cortesía está en medio del habitáculo y es ridícula, tanto, que llegué a sacar el móvil para encontrar dónde se metía la llave. La gestión de los modos día y noche de las pantallas también me dieron mucha guerra hasta que los conseguí poner a punto, ya que la pantalla brilla mucho, y el colmo es el indicador del climatizador que se queda blanco y brillante por la noche, molestando bastante en la conducción a oscuras. También, el sensor de lluvia es un poco tedioso, ya que por lo menos en mi caso, no daba ni una, y al final controlaba el limpia con la mano, osea, que lo equipaba, pero para no usarlo.

El maletero tiene espacio para 4 maletas de mano de avión, pero los recubrimientos de los laterales se me cayeron, literalmente, dando una sensación pésima de calidad.

En movimiento

Atentos al ruido, que según la toma no se sabe si es diesel, gasolina o el escape está cascado

En uso normal, circulando, con ese ruido de motor artificial generado por los altavoces, invita a pisarle, y en marchas cortas responde muy bien, y al mismo tiempo tienes el indicador de conducción económica en el cuadro diciéndote “cambia, cambia, cambia” y a lo tonto te pones a subir marchas y enseguida llegas a límites legales en ciudad.

Este indicador de marchas es bastante incómodo sobre todo en ciudad, ya que sobre 45-50 kmh, te va a decir continuamente que metas 4ª, de manera que si lo haces, el coche se muere mucho, y a nada que pisas, salta por encima de 50. Quiero recordarte que el tema de los radares es muy serio.

En autovía desde luego es un coche que tiene una baja velocidad punta y anda escaso de motor. Claro, es un tres cilindros, ¿Qué le vamos a pedir? Pero eso de hacer el 0 a 100 en 14 segundos según obtuve con el VBox de Recelogic… desencaja un poco con el aspecto y “sonido” que vende el coche. La velocidad máxima que alcancé, fueron 170 kmh de marcador, que reales eran 165 kmh ya que el velocímetro tenía un desfase casi contínuo de 5 kmh. De nuevo, se nota que es un coche pensado para ir a 120-130 y no más. A esas velocidades, el coche hay que reconocer que es bastante confortable en lo que a ruidos se refiere.

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Y los consumos, pues lo que se estila en un gasolina, tranquilo y en llano, bajas a 5-6 y en autovía a 120 vas entre 6 y 8 dependiendo de la inclinación del terreno. Esta vez no le he prestado mucha atención a los consumos, por el hecho de que no podía verlos.

Resumiendo

El DS3 no me gustó ni me pareció práctico, no entraría ni en el grupo de coches que apasionan a pesar de carencias como comodidad o consumos, como puede ser un deportivo que emociona, ni lo englobaría en el grupo de los coches electrodomésticos, que tienen que ser lo más prácticos posibles a costa de su alma. No vas más allá de decir “quiero ser guay pero no con un mini” vamos, que es un producto de márketing más que otra cosa.

Por otro lado ojo con los límites de velocidad si viajas al extranjero. Tened cuidado, y disfrutad de lo que hay aquí, ya que en otros lugares conducir se convierte en algo desalmado y con cero pasión.

Espero que la próxima vez ande con algo más de tiempo en el viaje y pueda hacer algo más decente. ¡Buena semana!

 PD. La intención inicial era hacerlo todo en un vídeo ya que hay muchos detalles que se me quedan por comentar pero se alargan mucho por escrito. Mi escasa locuacidad y la lacra de la falta de experiencia en la autograbación, ha hecho que salga este popurrí. El caso es que la intención es seguir avanzando y hacer más contenido en vídeo, que por cierto, son bastante complicados de hacer si quieres que parezca una cosa seria.

Daniel García-Carpintero Lucío

About Daniel García-Carpintero Lucío

Daniel comienza su contacto con el mundo del motor trabajando a los 16 años en el mundo del karting. Durante la carrera de Ingeniería Técnica forma parte del equipo para la Ecoshell marathon. Su proyecto final de carrera es el diseño y contrucción de un buggy. Terminada este primer periodo de formación, pasa a trabajar en la F3, para posteriormente formar parte de Truck Navarra Competición, equipo participante en el Campeonato de Europa de Camiones, donde en 2011 consiguen convertirse en el primer equipo privado en ganar una carrera. En 2012 gana el campeonato Británico con Summerfield TruckSport y actualmente milita en Reinert Racing, equipo que en 2013 terminó 9º en el Campeonato de Europa, habiendo obtenido podiums. En 2015 acabó 6º en el campeonato y 3º por equipos, ganando en Hungaroring y culminando con 2 victorias en Le Mans. En 2016, ganó el Campeonato de Europa de Camiones por Equipos. En pilotos, el compañero de equipo Jochen Hahn fue 1º, y los dos pilotos que tutelaba, René Reinert y Steffi Halm, quedaron 3º y 4ª.

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